Jorge Buckingham
Poeta recién llegado
Escapando de la confusión verdadera,
el presente delira en finas hierbas;
inmensos momentos de esperanza,
para éste vivo y católico frenesí.
Ahora y como nunca,
girando en un crisol que deambula
Sin misas ni banderas,
el plástico tiembla con tenedores de perla.
Reconociendo este simple artificio,
la sangre del niño está descocida,
alimentando nuestras pasiones;
ligeros claveles.
Palabras impolutas en un beso espectacular,
fragmentos y mortajas;
intimidades, alteridades,
un vuelo de agonía espacial;
sólo el Tiempo enmudece los corazones.
el presente delira en finas hierbas;
inmensos momentos de esperanza,
para éste vivo y católico frenesí.
Ahora y como nunca,
girando en un crisol que deambula
Sin misas ni banderas,
el plástico tiembla con tenedores de perla.
Reconociendo este simple artificio,
la sangre del niño está descocida,
alimentando nuestras pasiones;
ligeros claveles.
Palabras impolutas en un beso espectacular,
fragmentos y mortajas;
intimidades, alteridades,
un vuelo de agonía espacial;
sólo el Tiempo enmudece los corazones.
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