Ayax
Poeta que considera el portal su segunda casa
Azul, de tu vestido, era el tisú,
azul el plenilunio en mes de abril:
y azul era el color que muy sutil
miraba como sólo sabes tú.
Fluía entre fisuras del tabú
el deseo polícromo y febril;
como ensueño de efluvios en añil
erótica y azul lucías tú.
Azul era, en tu pelo, la diadema,
azules tu collar y tus pendientes
y hoy quisiste, conforme a mi poema,
portar el mismo azul; no obstante, asientes,
que el cielo que te cubre no es dilema:
que frente a mí, lo harás caer, presientes.
azul el plenilunio en mes de abril:
y azul era el color que muy sutil
miraba como sólo sabes tú.
Fluía entre fisuras del tabú
el deseo polícromo y febril;
como ensueño de efluvios en añil
erótica y azul lucías tú.
Azul era, en tu pelo, la diadema,
azules tu collar y tus pendientes
y hoy quisiste, conforme a mi poema,
portar el mismo azul; no obstante, asientes,
que el cielo que te cubre no es dilema:
que frente a mí, lo harás caer, presientes.
Última edición: