Redivivus
Poeta fiel al portal
EROTICAS QUIMERAS
Recuerda, amada mía, el día
en que un roce breve y furtivo
fue el inicio que hizo arder el aire
entre tu cuerpo y el mío.
El cielo se veló a nuestros ojos
y el tiempo se encerró en un latido.
Tus manos se volvieron mares
y sus olas mecieron mi destino.
Recuerda, amada mía, el día
en que de mi silencio a tu sonrisa
surgieron mis largas y trémulas miradas
y tus ansiosos besos que me abrumaban.
La flor en tu pelo evocaba llamaradas
y el corazón latía noches desmayadas
pues atado a tu pequeña hermosura
ya soñaba, como ahora, en eróticas quimeras.
Recuerda, amada mía, el día
en que un roce breve y furtivo
fue el inicio que hizo arder el aire
entre tu cuerpo y el mío.
El cielo se veló a nuestros ojos
y el tiempo se encerró en un latido.
Tus manos se volvieron mares
y sus olas mecieron mi destino.
Recuerda, amada mía, el día
en que de mi silencio a tu sonrisa
surgieron mis largas y trémulas miradas
y tus ansiosos besos que me abrumaban.
La flor en tu pelo evocaba llamaradas
y el corazón latía noches desmayadas
pues atado a tu pequeña hermosura
ya soñaba, como ahora, en eróticas quimeras.