Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tu nombre, Corazón, me alumbra el día
poniéndole al fulgor tu rostro amado,
anhelos en mi pecho enamorado
y abrazos si la noche viene fría.
Tu nombre, Desazón, es patria mía
que vive de mi boca, y mi costado
se rompe -sin tu nombre- enajenado
por no tener tu albor, Ana María.
Lo llevo bien prendido a mi estatura,
bebiendo de su sed tu voz serena
o dándole pretil a mi locura…
Querido borra el rictus de mi pena
si llego con dolor y el alma oscura.
Tu nombre da a mi nombre vida plena.
poniéndole al fulgor tu rostro amado,
anhelos en mi pecho enamorado
y abrazos si la noche viene fría.
Tu nombre, Desazón, es patria mía
que vive de mi boca, y mi costado
se rompe -sin tu nombre- enajenado
por no tener tu albor, Ana María.
Lo llevo bien prendido a mi estatura,
bebiendo de su sed tu voz serena
o dándole pretil a mi locura…
Querido borra el rictus de mi pena
si llego con dolor y el alma oscura.
Tu nombre da a mi nombre vida plena.