Carlos Aguilera Sendagorta
Poeta recién llegado
ES CADA SURCO
Es cada surco que cruza por tu mano
Es cada surco que cruza por tu mano
un río de faenas realizadas
y cada parpadeo abierto y ya cerrado
un detalle imperceptible acometido.
Es cada instante de tu lado
un mundo de entregas acallado
y cada paso adelante en tus zapatos
un camino empinado sin esfuerzo.
Es cada sonrisa amable de tus labios
una gratuita muestra de cariño
y cada risa y cada broma y cada fiesta
un rato de felicidad para los niños.
Es cada hola y cada beso cuando llego
un día que se acaba con promesas,
y esas promesas se hacen realidades
cuando el beso se adormece en un abrazo.
Es cada mirada de tus ojos
un mirarme de frente y para adentro
para descubrirme los disgustos en sigilo
y darme tu aliento sin decirlo.
Es mirarme y así como admirarme
para hacerme más seguro si cabe de lo nuestro
sin hacer de menos mis renuncias
sin mentarme mis faltas ni defectos.
Siento no poder ya compensarte
con mis ojos, con mis manos, con mis labios
pues ya hace tiempo que son tuyos
y nadie puede dar lo que no es suyo.
Por eso te ofrezco lo imposible,
te ofrezco lo que tú me regalaste:
la paz y el perdón de los amantes,
y por momentos
la palabra y el silencio,
y la risa y el llanto de los justos.