Fernando Rodríguez Sosa
Poeta recién llegado
qué inclemente, qué molesto
es el duende del recuerdo
yo tan cerca… ella tan lejos:
ella tan suya… ella tan lejos,
verla es parte de estar vivo:
verme es parte de estar muerto,
sufro y lloro si se aleja:
sufre y llora si me acerco,
tan aparte y no me he ido:
tan distante y en mi adentro,
esa fiesta de perderme
es la angustia en que me quedo…
¿cuándo supe de distancias?
el día que perdí sus besos,
¿cuándo aprendí de añoranzas?
desde que el tiempo no es nuestro,
¿cuándo supe de desgracias?
desde que le soy objeto,
¿cuándo supe qué era rabia?
desde que otro está en su lecho,
¿cuándo me perdí en la nada?
desde que por ella: un hueco,
¿cuándo aprendí matemáticas?
desde que gritó: “¡eres cero!”
(qué inclemente, qué molesto
es el duende del recuerdo)
fer
es el duende del recuerdo
yo tan cerca… ella tan lejos:
ella tan suya… ella tan lejos,
verla es parte de estar vivo:
verme es parte de estar muerto,
sufro y lloro si se aleja:
sufre y llora si me acerco,
tan aparte y no me he ido:
tan distante y en mi adentro,
esa fiesta de perderme
es la angustia en que me quedo…
¿cuándo supe de distancias?
el día que perdí sus besos,
¿cuándo aprendí de añoranzas?
desde que el tiempo no es nuestro,
¿cuándo supe de desgracias?
desde que le soy objeto,
¿cuándo supe qué era rabia?
desde que otro está en su lecho,
¿cuándo me perdí en la nada?
desde que por ella: un hueco,
¿cuándo aprendí matemáticas?
desde que gritó: “¡eres cero!”
(qué inclemente, qué molesto
es el duende del recuerdo)
fer