Ricardo Alvarez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Es en ti, pequeña, trémularosa mía.
Donde la caracola
vibra dulce sonido de laúd
de lo profundo de la tierramusical.
Es en ti, transparencia delagua desnuda-
Armada en armonía,
con tú vientre de arena enla playa recostada.
Hay un rayo de espuma
en la luna que contigodormita,
Aun no diviso la última ola
bajo las estrellas quepierden su forma
y ya navego a tu lado,
con moras en los labios,
rumor sigiloso de laguna
en mi palabra balbuceante.
Así llegué de la sal oscura.
- en las velas azotaba lasangre sus lados-
Llegué dorado a palpar tus esferas de uva
y en tus pies de luminoso estandarte
le heredé las sales de miboca.
Llegué con mis palmas encopa y enjambre.
comprimiendo el jugo de lospanales.
Toda mi mano te halló pulida
y parece que mis palmas se
suavizaran al contacto
de tu piel de finoscañaverales.
Cuando cerré mis brazos deherradura
te sentí mujer de únicamoldura.
Todos losderechos cedidos a editorial PALIBROS
Donde la caracola
vibra dulce sonido de laúd
de lo profundo de la tierramusical.
Es en ti, transparencia delagua desnuda-
Armada en armonía,
con tú vientre de arena enla playa recostada.
Hay un rayo de espuma
en la luna que contigodormita,
Aun no diviso la última ola
bajo las estrellas quepierden su forma
y ya navego a tu lado,
con moras en los labios,
rumor sigiloso de laguna
en mi palabra balbuceante.
Así llegué de la sal oscura.
- en las velas azotaba lasangre sus lados-
Llegué dorado a palpar tus esferas de uva
y en tus pies de luminoso estandarte
le heredé las sales de miboca.
Llegué con mis palmas encopa y enjambre.
comprimiendo el jugo de lospanales.
Toda mi mano te halló pulida
y parece que mis palmas se
suavizaran al contacto
de tu piel de finoscañaverales.
Cuando cerré mis brazos deherradura
te sentí mujer de únicamoldura.
Todos losderechos cedidos a editorial PALIBROS