No es fácil
contener la rabia,
arrastro mis palabras
hasta el límite de tu nombre
y con mi mano izquierda -siempre con la izquierda-
sostengo el vacío de aquel testamento.
Sé que la muerte se acurruca
en mi asombro
y trato de no darle importancia
a este acto de amor.
Así, con una sonrisa de gato cálido,
cierro los ojos
y veo arder el rostro de mi cuerpo
cargado de explosivos.
contener la rabia,
arrastro mis palabras
hasta el límite de tu nombre
y con mi mano izquierda -siempre con la izquierda-
sostengo el vacío de aquel testamento.
Sé que la muerte se acurruca
en mi asombro
y trato de no darle importancia
a este acto de amor.
Así, con una sonrisa de gato cálido,
cierro los ojos
y veo arder el rostro de mi cuerpo
cargado de explosivos.
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