alfredo ajo gonzalez
Poeta fiel al portal
Una libreta y un bolígrafo que no reconozco
me invitan a este poema,acepto,tengo tiempo,
me doy ésa licencia. Estoy en la rambla de Cataluña
a la altura de la calle Valencia, es la primera
vez que entro a este local,demomento no me atiende
nadie, no me sirven café, además he entrado
con la sana intención de pedir una infusión
de manzanilla, así que no me lo servirán.
Me recuerdo los años que tengo: cincuenta y tres,
recuerdo el número del presente año: dos mil diez.
Yo no sé si es tarde o pronto para tener o no tener
sitio, de momento ni me sirven ni me atienden,
y aquí dentro huele muy bien,
hay mucha gente que entra y sale,
el ruido es notable en este bar español,
¡ay! perdón catalán, bueno que más da,
de momento ni adentro ni afuera me atienden,
no sé en dónde está mi lugar,
me voy por mis versos,
me vengo por mi soledad.
me invitan a este poema,acepto,tengo tiempo,
me doy ésa licencia. Estoy en la rambla de Cataluña
a la altura de la calle Valencia, es la primera
vez que entro a este local,demomento no me atiende
nadie, no me sirven café, además he entrado
con la sana intención de pedir una infusión
de manzanilla, así que no me lo servirán.
Me recuerdo los años que tengo: cincuenta y tres,
recuerdo el número del presente año: dos mil diez.
Yo no sé si es tarde o pronto para tener o no tener
sitio, de momento ni me sirven ni me atienden,
y aquí dentro huele muy bien,
hay mucha gente que entra y sale,
el ruido es notable en este bar español,
¡ay! perdón catalán, bueno que más da,
de momento ni adentro ni afuera me atienden,
no sé en dónde está mi lugar,
me voy por mis versos,
me vengo por mi soledad.
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