Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vamos a sucumbir en la
perplejidad del hastío,
en la procacidad del pensamiento,
en el reflujo del mar deshabitado.
En la canción de renuentes acordes.
que atrapa el trasfondo de la musa.
En la canción de renuentes acordes
dictando el fondo de emociones
en la piel desaforada.
Y si nos apedrean
intentaremos la audacia de sucumbir
en las fauces del tiempo sin amor:
ojos desgranados en miradas esparcidas,
vamos a sucumbir
en el temblor de cada impugnación.
En los espacios acotados
sin el disfraz de los desprolijos abrazos
que aún persisten.
perplejidad del hastío,
en la procacidad del pensamiento,
en el reflujo del mar deshabitado.
En la canción de renuentes acordes.
que atrapa el trasfondo de la musa.
En la canción de renuentes acordes
dictando el fondo de emociones
en la piel desaforada.
Y si nos apedrean
intentaremos la audacia de sucumbir
en las fauces del tiempo sin amor:
ojos desgranados en miradas esparcidas,
vamos a sucumbir
en el temblor de cada impugnación.
En los espacios acotados
sin el disfraz de los desprolijos abrazos
que aún persisten.