Es noche
Te entrego mi esencia, de amor y pasión,
La derramo en ti,
Para que aloje en ti
Y reconozcas mi manera de amar;
Amor mío.
Sí, porque mi amor es esquivo,
No correspondido,
Extraviado,
Caído al vacío
Así lo reconocerás;
Cuando mis ojos descansen en los tuyos,
Mis labios reposen en tus labios,
Mis manos se entrelacen a las tuyas
Y mi voz timbre tu nombre
Unido a tu jardín impreciso
Sumergido en tus óleos de pasión.
Umbrío en la silueta de tu cuerpo, veo fenecer la noche.
Noche que pido eterna, sí, mil noches eternas.
Maldita el alba que asoma con su menuda y grácil luminosidad. Yo, ¡sí! ¡Yo!. Cidro, me incrusto en tu cuerpo (temo al mistral), trazo en tu espalda agonía, impronta tu paz mi paz. Me nutro en tu sosiego, goce de quimeras concretas e irreales Dejo tu pleno. Agónico
Silencio es mi voz. Areolas húmedas Límpido residuo del encuentro, te cortejan en nuestro tálamo blanco, mientras marcho de ti amor mío
Te entrego mi esencia, de amor y pasión,
La derramo en ti,
Para que aloje en ti
Y reconozcas mi manera de amar;
Amor mío.
Sí, porque mi amor es esquivo,
No correspondido,
Extraviado,
Caído al vacío
Así lo reconocerás;
Cuando mis ojos descansen en los tuyos,
Mis labios reposen en tus labios,
Mis manos se entrelacen a las tuyas
Y mi voz timbre tu nombre
Unido a tu jardín impreciso
Sumergido en tus óleos de pasión.
Umbrío en la silueta de tu cuerpo, veo fenecer la noche.
Noche que pido eterna, sí, mil noches eternas.
Maldita el alba que asoma con su menuda y grácil luminosidad. Yo, ¡sí! ¡Yo!. Cidro, me incrusto en tu cuerpo (temo al mistral), trazo en tu espalda agonía, impronta tu paz mi paz. Me nutro en tu sosiego, goce de quimeras concretas e irreales Dejo tu pleno. Agónico
Silencio es mi voz. Areolas húmedas Límpido residuo del encuentro, te cortejan en nuestro tálamo blanco, mientras marcho de ti amor mío