Si a tu puerta deseosamente llamo
con el alma henchida de emoción
y al abrir me palpita el corazón
amada mía, es porque te amo
Si alejado me sucumbe el negro hastío
y me envuelvo en las sombras de la soledad
si angustiado allí te grito en mi ansiedad
amada mía, es porque te ansío.
Si la luz del alba me encuentra risueño
entonando mis labios un silbido suave
que se une en coro al canto del ave
amada mía, es porque te sueño.
Si las rosas de mi campo, te cubren con su velo
cuando por sus lares te llevo abrazada
si le digo a todos que eres mi enamorada
amada mía, es porque te celo.
Y si cada tarde yo tus ojos miro
plasmado de amor frente a tu figura
y cautiva mi alma tu dulce hermosura
amada mía, es porque te admiro.
Si yo te he brindado mi cariño entero
en momentos gratos o en momentos tristes
si con mi sonrisa tu siempre me vistes
amada mía, es porque te quiero.
Mi dulce paloma, cuando tu te enfadas
me baño en paciencia, me visto de calma
si lo hago por darle sosiego a tu alma
amada mía, es porque me agradas.
Si al sentir tu beso pronto me reanimo
de las cargas duras que me da la vida
tu fragancia grata en mi ser se anida
amada mía, es porque te estimo.
Si no me separo de ti todo el año
y al estar contigo al tiempo le pido
detener sus horas sin que me halla ido
oh amada mía, es porque te extraño.
Por eso, si a tu puerta deseosamente llamo
es porque te ansío, te admiro, te quiero
es porque me agradas, te sueño, te espero
es porque te extraño, te celo... te amo.
Autor :
Ivan Arguedas Meléndez
con el alma henchida de emoción
y al abrir me palpita el corazón
amada mía, es porque te amo
Si alejado me sucumbe el negro hastío
y me envuelvo en las sombras de la soledad
si angustiado allí te grito en mi ansiedad
amada mía, es porque te ansío.
Si la luz del alba me encuentra risueño
entonando mis labios un silbido suave
que se une en coro al canto del ave
amada mía, es porque te sueño.
Si las rosas de mi campo, te cubren con su velo
cuando por sus lares te llevo abrazada
si le digo a todos que eres mi enamorada
amada mía, es porque te celo.
Y si cada tarde yo tus ojos miro
plasmado de amor frente a tu figura
y cautiva mi alma tu dulce hermosura
amada mía, es porque te admiro.
Si yo te he brindado mi cariño entero
en momentos gratos o en momentos tristes
si con mi sonrisa tu siempre me vistes
amada mía, es porque te quiero.
Mi dulce paloma, cuando tu te enfadas
me baño en paciencia, me visto de calma
si lo hago por darle sosiego a tu alma
amada mía, es porque me agradas.
Si al sentir tu beso pronto me reanimo
de las cargas duras que me da la vida
tu fragancia grata en mi ser se anida
amada mía, es porque te estimo.
Si no me separo de ti todo el año
y al estar contigo al tiempo le pido
detener sus horas sin que me halla ido
oh amada mía, es porque te extraño.
Por eso, si a tu puerta deseosamente llamo
es porque te ansío, te admiro, te quiero
es porque me agradas, te sueño, te espero
es porque te extraño, te celo... te amo.
Autor :
Ivan Arguedas Meléndez