al alba
Poeta adicto al portal

Perdónenme no quise molestarles
entré sólo un segundo a felicitarles
no traigo regalos ni presentes
sólo unas letras hirientes
que manan de un corazón doliente.
Podría escribir un bello poema
y decir de la belleza navideña en este día
pero mentiría,
seco mis ojos tristes a repasar los retratos
hurgo en mi corazón doliente
por si le engaño un rato
y saco el espíritu navideño de otros tiempos
pero se revuelve el muy rebelde,
baña la tristeza a esta alma mía
que estos dias la derriban.
Perdónenme, es sólo un momento,
un instante, lo que tarde en
sacarme el sufrimiento
que llevo dentro
aunque se agarra fuerte
como dos cadenas ardientes.
Si pudiera evocaría un villancico bonito
bailaría, cantaría y
me olvidaría de la miseria
y el hambre de este mundo,
de los ojos hambrientos de cariño,
de las espaldas contra la pared helada
en las calles desiertas y mojadas
dormidas en las madrugadas,
soñando con esperanzas
al despertar el alba,
de los niños sin techo,
de las guerras y sus muertos,
de los animales apaleados y escarniados
de tánta miseria, de tánto dolor,
si pudiera me olvidaría de otro miembro
que falta de mi falmilia
y que busco por si aparece
al otro lado de la luna,
si pudiera...
sonreiría
me tragaré la cena con las penas,
la rabia con el vino y
pondré las esperanzas bajo los zapatos
gastados de caminar por esta vida
que sangra como una herida escarnecida..
Gracias por su paciencia,
entré a saludarles en estas Navidades,
a ustedes y a todos los que tienen el coraje de soñar
y a los que a pesar de la miseria de este mundo
siguen aferrados a la vida
y a la paz.
Teresa G. Urbano
al alba
todos los derchos reservados
entré sólo un segundo a felicitarles
no traigo regalos ni presentes
sólo unas letras hirientes
que manan de un corazón doliente.
Podría escribir un bello poema
y decir de la belleza navideña en este día
pero mentiría,
seco mis ojos tristes a repasar los retratos
hurgo en mi corazón doliente
por si le engaño un rato
y saco el espíritu navideño de otros tiempos
pero se revuelve el muy rebelde,
baña la tristeza a esta alma mía
que estos dias la derriban.
Perdónenme, es sólo un momento,
un instante, lo que tarde en
sacarme el sufrimiento
que llevo dentro
aunque se agarra fuerte
como dos cadenas ardientes.
Si pudiera evocaría un villancico bonito
bailaría, cantaría y
me olvidaría de la miseria
y el hambre de este mundo,
de los ojos hambrientos de cariño,
de las espaldas contra la pared helada
en las calles desiertas y mojadas
dormidas en las madrugadas,
soñando con esperanzas
al despertar el alba,
de los niños sin techo,
de las guerras y sus muertos,
de los animales apaleados y escarniados
de tánta miseria, de tánto dolor,
si pudiera me olvidaría de otro miembro
que falta de mi falmilia
y que busco por si aparece
al otro lado de la luna,
si pudiera...
sonreiría
me tragaré la cena con las penas,
la rabia con el vino y
pondré las esperanzas bajo los zapatos
gastados de caminar por esta vida
que sangra como una herida escarnecida..
Gracias por su paciencia,
entré a saludarles en estas Navidades,
a ustedes y a todos los que tienen el coraje de soñar
y a los que a pesar de la miseria de este mundo
siguen aferrados a la vida
y a la paz.
Teresa G. Urbano
al alba
todos los derchos reservados