camicho
Poeta asiduo al portal
Es tu lucha contra el fracaso ,
siempre la nota mas alta en cada canto.
A veces ya sin voluntad,
por inercia impulsada,
paso constante sobre las lágrimas
y nuevamente la cabeza en alto.
Huellas de pasos sobre tu dolor derramado
aun cuando todo iluminado;
alguna sombra , algo , opaca.
Pero no el reflejo de tus ojos
que de ternura están confesos ,
llenos de momentos
a los que evocas como alimento.
Parece que tus miedos
todos están enfocados en la partida.
Y es que es tu amor ,
que no reconoce el adiós ,
por mucho tiempo cultivado;
por el que en tiempos de sequía
con tus llanto has regado;
Tu luz le has obsequiado.
En un rincón a solas tu angustia has tragado
y entre sabanas los suspiros
tus sueños han acompañado.
Tu mirada enamorada
en todo momento te ha delatado.
El viento ha transportado cada ¡te amo!
Su nombre de tus labios ha hurtado
cuando el parpadeo se hacia ausente,
cuando hacías pausas a tu presente.
El agua celosa ha reconocido
sus labios en los tuyos.
Precipitada se abalanza sobre ellos,
incluso diluyendo
las huellas de sus manos en tu cuerpo,
de cada caricia se ha enterado.
Estrepitoso el día ha llegado
como fecha anunciada.
Todo parece planificado,
los protagonistas se hacen presentes.
Es la hora no pactada.
La habitación abre el telón,
late ahora muy fuerte el corazón.
Es un disparo certero
todo se ha fragmentado.
No hay latidos ni para éstos motivos
De sus párpados se adosan,
de cristalino brillo se han tornado,
los ojos mas claros de color café se destacan .
Enmarcan sus ya dilatadas pupilas.
Son sus palmas conteniendo el arrollo,
evitando que desbordaran.
El rimel que resaltaba sus pestañas
se diluye lentamente en su ausente llanto.
Una escapa entonces,
en seguida son dos mas.
Muy raudas se deslizan en sus mejillas,
no sin antes , teñir el rostro
de un cenizo color.
Precipitadas han abandonado su presa ,
inicialmente en caótico andar.
De fondo se acompaña
con agudos lamentos.
Ignorarme ha decidido.
Como ha sabido cautivarme
también sabe derrotarme.
Suena entonces la campanada
señal de inicio para el duelo.
Sueño que la abrazo y me abraza
mientras la batalla aún no empieza,
angustia advierto y respirar es mas lento.
La presión nos ha envuelto
y levitar me siento.
Es como si escapara
o el dolor ya ha colmado hasta mi aliento.
Son palabras concebidas de la indignación ,
el cuestionamiento y la razón.
Es un ego herido atormentado
repleto de disculpas,
compuesto de ilusiones,
en otrora expuestas en sonrisas.
Marchito el amor
embebido de dolor ,
casi siempre ahogado de lamentos
sin darse cuenta los brazos ya ha bajado.
Solo es el eco del silencio
que acompaña el desconsuelo.
Cabizbaja ,quisiera olvidar respirar.
Se hunde y no de a pocos.
Muy fijos sus ojos ya no aletean,
su mirar que siempre me cautiva
ahora me entristece.
Mis yemas en su rostro
ternura han impuesto ,
pero no saben su llanto detener
y mis labios aun no logran despertarte.
nunca aprendí a consolarte.
Siempre es tu recuerdo,
alguna queja, alguna risa,
algún motivo
para buscarte cuando te alejas.
Eso de retenerte sin tenerte ,
creo que avala lo que sabemos.
Eso de extrañarte una vez mas
sin proponerme.
Entre sueños me despiertas
aún te siento,
hay calor donde fuera tu espacio
y en todo este silencio y oscuridad
todavía tu voz puede arrullarme.
siempre la nota mas alta en cada canto.
A veces ya sin voluntad,
por inercia impulsada,
paso constante sobre las lágrimas
y nuevamente la cabeza en alto.
Huellas de pasos sobre tu dolor derramado
aun cuando todo iluminado;
alguna sombra , algo , opaca.
Pero no el reflejo de tus ojos
que de ternura están confesos ,
llenos de momentos
a los que evocas como alimento.
Parece que tus miedos
todos están enfocados en la partida.
Y es que es tu amor ,
que no reconoce el adiós ,
por mucho tiempo cultivado;
por el que en tiempos de sequía
con tus llanto has regado;
Tu luz le has obsequiado.
En un rincón a solas tu angustia has tragado
y entre sabanas los suspiros
tus sueños han acompañado.
Tu mirada enamorada
en todo momento te ha delatado.
El viento ha transportado cada ¡te amo!
Su nombre de tus labios ha hurtado
cuando el parpadeo se hacia ausente,
cuando hacías pausas a tu presente.
El agua celosa ha reconocido
sus labios en los tuyos.
Precipitada se abalanza sobre ellos,
incluso diluyendo
las huellas de sus manos en tu cuerpo,
de cada caricia se ha enterado.
Estrepitoso el día ha llegado
como fecha anunciada.
Todo parece planificado,
los protagonistas se hacen presentes.
Es la hora no pactada.
La habitación abre el telón,
late ahora muy fuerte el corazón.
Es un disparo certero
todo se ha fragmentado.
No hay latidos ni para éstos motivos
De sus párpados se adosan,
de cristalino brillo se han tornado,
los ojos mas claros de color café se destacan .
Enmarcan sus ya dilatadas pupilas.
Son sus palmas conteniendo el arrollo,
evitando que desbordaran.
El rimel que resaltaba sus pestañas
se diluye lentamente en su ausente llanto.
Una escapa entonces,
en seguida son dos mas.
Muy raudas se deslizan en sus mejillas,
no sin antes , teñir el rostro
de un cenizo color.
Precipitadas han abandonado su presa ,
inicialmente en caótico andar.
De fondo se acompaña
con agudos lamentos.
Ignorarme ha decidido.
Como ha sabido cautivarme
también sabe derrotarme.
Suena entonces la campanada
señal de inicio para el duelo.
Sueño que la abrazo y me abraza
mientras la batalla aún no empieza,
angustia advierto y respirar es mas lento.
La presión nos ha envuelto
y levitar me siento.
Es como si escapara
o el dolor ya ha colmado hasta mi aliento.
Son palabras concebidas de la indignación ,
el cuestionamiento y la razón.
Es un ego herido atormentado
repleto de disculpas,
compuesto de ilusiones,
en otrora expuestas en sonrisas.
Marchito el amor
embebido de dolor ,
casi siempre ahogado de lamentos
sin darse cuenta los brazos ya ha bajado.
Solo es el eco del silencio
que acompaña el desconsuelo.
Cabizbaja ,quisiera olvidar respirar.
Se hunde y no de a pocos.
Muy fijos sus ojos ya no aletean,
su mirar que siempre me cautiva
ahora me entristece.
Mis yemas en su rostro
ternura han impuesto ,
pero no saben su llanto detener
y mis labios aun no logran despertarte.
nunca aprendí a consolarte.
Siempre es tu recuerdo,
alguna queja, alguna risa,
algún motivo
para buscarte cuando te alejas.
Eso de retenerte sin tenerte ,
creo que avala lo que sabemos.
Eso de extrañarte una vez mas
sin proponerme.
Entre sueños me despiertas
aún te siento,
hay calor donde fuera tu espacio
y en todo este silencio y oscuridad
todavía tu voz puede arrullarme.
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