Von Lioncourt
Poeta recién llegado
Es tu piel, la que en su lejanía, impregna su fragancia en el aire,
el aire, que tan calmado, se alebresta a tu contacto,
y corre entre revoloteos de mariposas y la danza de las hojas,
presuroso se desvive por tocarme...y yo muero en el instante
en que le doy espacio al aire para que me inunde,
el espacio de tu vacío, que es colmado con la delicia de tu aroma...
es el aire, es tu piel...tu piel, la que me hace llorar,
la que me arrebata de los ojos la fría humedad de la tristeza en mi mirar,
derramándome en gotitas de tus mares por los que naufrago,
sin día y sin noche, más allá de toda luz...es tu piel,
la que me estremece, electrificando mi cuerpo
con la idea de una carica que crispe mis sentidos, dejándome ciega
del dolor de tu belleza y muda sumergida en el río de la saliva
de tu boca, de la piel de tus vivos labios...es tu piel,
la que vuelta terciopelo me incita a atraparla y recorrerla,
pedazo a pedazo, y a través del borde de cada célula...es tu piel,
la que en gritos de silencio reclama de mis manos el calor y de mis labios
el ardor de las llamas de nuestro fuego...pero aún más...es tu piel,
la que por tí me llama, de que anhelas sentir cómo mi corazón
golpea fuerte en mi pecho, con ganas de ser parte de tu piel,
que yo no aguanto poder contenerme dentro del alma
tanto amor ni tanta sed...es tu piel, es tu aroma,
brisa de la noche y la alborada, de tus manos desatando la tormenta
entre tu pelo...es tu piel, quien me domina y me condena al laberinto de tus ojos negros,
enmarcados por el celaje del invierno...es tu piel,
crital cortado de destellos de diamantes, y el espejo de mis ojos en tus ojos, de mi pasión en tu pasión,
y de amor complementado por tu amor...es tu piel,
es el cruel delirio de mi mente envenenada por la imaginación y la locura,
la inconsciencia y soledad... es tu piel, crudo hielo, dulce azar que hace llorar, mientras no deje de llover...es tu piel.
el aire, que tan calmado, se alebresta a tu contacto,
y corre entre revoloteos de mariposas y la danza de las hojas,
presuroso se desvive por tocarme...y yo muero en el instante
en que le doy espacio al aire para que me inunde,
el espacio de tu vacío, que es colmado con la delicia de tu aroma...
es el aire, es tu piel...tu piel, la que me hace llorar,
la que me arrebata de los ojos la fría humedad de la tristeza en mi mirar,
derramándome en gotitas de tus mares por los que naufrago,
sin día y sin noche, más allá de toda luz...es tu piel,
la que me estremece, electrificando mi cuerpo
con la idea de una carica que crispe mis sentidos, dejándome ciega
del dolor de tu belleza y muda sumergida en el río de la saliva
de tu boca, de la piel de tus vivos labios...es tu piel,
la que vuelta terciopelo me incita a atraparla y recorrerla,
pedazo a pedazo, y a través del borde de cada célula...es tu piel,
la que en gritos de silencio reclama de mis manos el calor y de mis labios
el ardor de las llamas de nuestro fuego...pero aún más...es tu piel,
la que por tí me llama, de que anhelas sentir cómo mi corazón
golpea fuerte en mi pecho, con ganas de ser parte de tu piel,
que yo no aguanto poder contenerme dentro del alma
tanto amor ni tanta sed...es tu piel, es tu aroma,
brisa de la noche y la alborada, de tus manos desatando la tormenta
entre tu pelo...es tu piel, quien me domina y me condena al laberinto de tus ojos negros,
enmarcados por el celaje del invierno...es tu piel,
crital cortado de destellos de diamantes, y el espejo de mis ojos en tus ojos, de mi pasión en tu pasión,
y de amor complementado por tu amor...es tu piel,
es el cruel delirio de mi mente envenenada por la imaginación y la locura,
la inconsciencia y soledad... es tu piel, crudo hielo, dulce azar que hace llorar, mientras no deje de llover...es tu piel.