ES TU VOZ. ES TU FLOR
De las nubes desciende el aguacero.
De mis ojos proviene el gran torrente.
Mis diluvios unidos ante el cielo
son el fuego de lágrimas gimientes.
No hay tristeza más grande que la mía,
cuando miro en el sol de tu mirada
como escapan las alas de mi vida,
con la sombra del odio en la mañana.
No hay embuste más ruin, que la patraña
que rocía alcaloides con el viento,
preparando sutil la puñalada
en la espalda floral del sentimiento.
Que embeleso. Soñar que tú eres mía.
Lo imposible no mana de los cielos.
Ni lo absurdo enraíza en la bahía.
Ni las aves sin plumas, alzan vuelo.
El silencio me grita a la garganta
Es tu voz. Es tu flor. Es tu sentir.
Mis oídos cosechan carcajadas,
de mis penas, que penan sin morir.
Nuevas voces de orgullo han hecho nido
en el fondo del alma en rebelión.
El otoño me inmola sin motivo
ofrendando sangrante el corazón.
La cadena de rosas de mi huerto
inflamada en desprecios se quebró.
Ha dejado al jardín como el desierto,
y a mis sueños en vela por tu amor.
Es el tiempo de andar en justa alerta.
La atalaya dormita. No así Dios.
¿Quién podrá, sin errar, tras de la puerta,
ver que impide, a tus labios,... mi perdón?.
AUTOR:
ENRIQUE QUIROZ CASTRO
abelenqc@hotmail.com
PIURA-PERÚ
30 de enero del 2008.
SALUDOS. FELICIDADES.