Ya se fué el olor suyo,
su mirada no me verá más,
sus pasos junto a los míos,
en la arena ya no aparecerán.
Se le extraña,
se le piensa,
se me hace muy difícil el olvidar,
aún siento sus manos, en las mías posar.
Domingo fue cuando todo terminó,
un 15 de Junio,
el nublado, del día se hizo señor,
la belleza del parque, por esos minutos, murió.
El silencio cortaba la piel,
cortaba como si fuera vidrio quebrado,
el corazón mío, lo sentía apretado,
ay y el aire, de la tensión, denso se volvió.
Una cuadra más y a mi casa llegaba ya,
el a mi lado estaba, pero su espíritu solo vagaba,
vagaba y no me acompañaba,
hasta que hubo la ultima mirada, todo en mi, del dolor, encogió.
Adiós le dije,
adiós respondió,
después, después,
todo en un recuerdo se resumió.
Ay pero sonreiré,
de los lamentos, mi voz no se alimentara más,
de la pena, mis ganas no se teñirán más,
es difícil, pero a esta Arequipeña, el sol le volverá.
su mirada no me verá más,
sus pasos junto a los míos,
en la arena ya no aparecerán.
Se le extraña,
se le piensa,
se me hace muy difícil el olvidar,
aún siento sus manos, en las mías posar.
Domingo fue cuando todo terminó,
un 15 de Junio,
el nublado, del día se hizo señor,
la belleza del parque, por esos minutos, murió.
El silencio cortaba la piel,
cortaba como si fuera vidrio quebrado,
el corazón mío, lo sentía apretado,
ay y el aire, de la tensión, denso se volvió.
Una cuadra más y a mi casa llegaba ya,
el a mi lado estaba, pero su espíritu solo vagaba,
vagaba y no me acompañaba,
hasta que hubo la ultima mirada, todo en mi, del dolor, encogió.
Adiós le dije,
adiós respondió,
después, después,
todo en un recuerdo se resumió.
Ay pero sonreiré,
de los lamentos, mi voz no se alimentara más,
de la pena, mis ganas no se teñirán más,
es difícil, pero a esta Arequipeña, el sol le volverá.