BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Destruyo los conventos
pisoteo las hojas dormidas
reduzco a incienso las praderas
volitivas, mi mente alza en la penumbra
un trozo de barro apergaminado.
Entre las telas incendiadas
un escaparate indistinto, asciende
como gruta indefectible a su territorio
de nieve.
Las bocas apelmazadas distribuyen
alimentos sonrosados para los buitres,
tercos remolinos de fuego y viento
es el aire que calienta las masas devastadas.
Es un trozo de alma envalentonado
es un espíritu sin fortaleza animosa,
es un huerto imperturbable que dormita
su esencia de fresno al albur de los sepulcros
blancos.
©
pisoteo las hojas dormidas
reduzco a incienso las praderas
volitivas, mi mente alza en la penumbra
un trozo de barro apergaminado.
Entre las telas incendiadas
un escaparate indistinto, asciende
como gruta indefectible a su territorio
de nieve.
Las bocas apelmazadas distribuyen
alimentos sonrosados para los buitres,
tercos remolinos de fuego y viento
es el aire que calienta las masas devastadas.
Es un trozo de alma envalentonado
es un espíritu sin fortaleza animosa,
es un huerto imperturbable que dormita
su esencia de fresno al albur de los sepulcros
blancos.
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