Es la acera más larga y brillante que conozco
hay baldosas que tienen
pisadas marcadas, enmarcadas
en sueños que enderezan
aquellos días
que petrificaron las penumbras.
Sólo es una de esas calles…
una de mi interior
conocedora de tu destino, y empecinada
en juntarlo al mío
haciendo que en cada esquina que me va naciendo
surja y resurja, el misterio, la invitación
a divagar.
Por ella camino y camina ella
buscando tu perfume, en mi alma
en cada puerta de mi corazón, desesperada
por encontrar el deseo
ese deseo que abandonaste en mí
y que hoy, a cada paso que doy
va marcando; cristales de mi emoción.
De par en par, como esa calle a mí
se abren más recuerdos
cuando el amor en esa acera, aún en nosotros
no sabía
caminar.
hay baldosas que tienen
pisadas marcadas, enmarcadas
en sueños que enderezan
aquellos días
que petrificaron las penumbras.
Sólo es una de esas calles…
una de mi interior
conocedora de tu destino, y empecinada
en juntarlo al mío
haciendo que en cada esquina que me va naciendo
surja y resurja, el misterio, la invitación
a divagar.
Por ella camino y camina ella
buscando tu perfume, en mi alma
en cada puerta de mi corazón, desesperada
por encontrar el deseo
ese deseo que abandonaste en mí
y que hoy, a cada paso que doy
va marcando; cristales de mi emoción.
De par en par, como esa calle a mí
se abren más recuerdos
cuando el amor en esa acera, aún en nosotros
no sabía
caminar.