Raul Matas Sanchez
Poeta adicto al portal
Esa cara lisa y muerta,
esas manos delgadas, huesudas, esa cara mojada,
la sonrisa de encaje, esa sonrisa desencajada,
muerta, con una leve muestra de vida disipada,
finalizada, una verdadera máscara de secretos,
de velos oscuros, como una mano tapando mi boca,
privando mi aire, quitando mi vida,
sembrando la muerte, sí, ese es tu destino necesario,
tu ojos cavernosos, manos lisas, blancas,
huesudas, inertes y móviles,
carnosas cuando vivas,
lejanas cuando muertas, muñecas que giran y giran cuando me aniquilan,
me privan de ese oxígeno vital,
anudan mi corbata listada, esa que se empapa de sangre,
de hiel, mi piel que llega a ser la miel de mí,
ah que deleite, qué manera de disfrutar!
No lo puedo evitar,
me es imprescindible respirar, pero tu juegas a paralizar,
y no te puedo negar,
que al final de un día urbano, mortal,
me veo en la necesidad, en la amplia vigilia del mirar,
de estrellar tus deseos sin par,
de besar,
mutilar,
en un oscuro momento,
dinamitar,
y dejar de lado la moral,
deshonrar,
de una vez por todas,
emigrar,
y sangrar,
sí, sin medida ni final, dejar todo para el final,
sangrar y morir,
y cuajar,
y al final,
sentir y matar.
esas manos delgadas, huesudas, esa cara mojada,
la sonrisa de encaje, esa sonrisa desencajada,
muerta, con una leve muestra de vida disipada,
finalizada, una verdadera máscara de secretos,
de velos oscuros, como una mano tapando mi boca,
privando mi aire, quitando mi vida,
sembrando la muerte, sí, ese es tu destino necesario,
tu ojos cavernosos, manos lisas, blancas,
huesudas, inertes y móviles,
carnosas cuando vivas,
lejanas cuando muertas, muñecas que giran y giran cuando me aniquilan,
me privan de ese oxígeno vital,
anudan mi corbata listada, esa que se empapa de sangre,
de hiel, mi piel que llega a ser la miel de mí,
ah que deleite, qué manera de disfrutar!
No lo puedo evitar,
me es imprescindible respirar, pero tu juegas a paralizar,
y no te puedo negar,
que al final de un día urbano, mortal,
me veo en la necesidad, en la amplia vigilia del mirar,
de estrellar tus deseos sin par,
de besar,
mutilar,
en un oscuro momento,
dinamitar,
y dejar de lado la moral,
deshonrar,
de una vez por todas,
emigrar,
y sangrar,
sí, sin medida ni final, dejar todo para el final,
sangrar y morir,
y cuajar,
y al final,
sentir y matar.