Gaita
Poeta recién llegado
En la habitación de al lado se ahorcó un poeta
porque no tuvo cintura
para esquivarle al amor.
Es que siempre emigran del alma las golondrinas
que en principio eran retazos vivos de sueños,
proyectos e ilusiones. El sueño mismo.
Luego sólo queda insomnio y soledad.
Esa cosa loca llamada amor
que te eleva y que te baja,
que te lleva al espacio de la belleza atemporal
para luego matarte en un reloj de arena.
La tormenta de los corazones inminentes a la pugna
y durante,
se compara con una bomba atómica en Nagasaki.
Así golpea de duro el desconsuelo.
Esa cosa loca llamada amor
es la reserva del que necesita trapos para dormir,
taparse,
en la noche más fría de su vida.
El amor confunde pasión con travesura
y se queja diez años, por el cuerpo inerte en el río.
Esa cosa loca llamada amor
que te suaviza en un día lo que te aprieta en la existencia.
Es demente para mal, porque no sabe otra cosa
que echarte a vivir una epopeya
en un puerto o un poema.
porque no tuvo cintura
para esquivarle al amor.
Es que siempre emigran del alma las golondrinas
que en principio eran retazos vivos de sueños,
proyectos e ilusiones. El sueño mismo.
Luego sólo queda insomnio y soledad.
Esa cosa loca llamada amor
que te eleva y que te baja,
que te lleva al espacio de la belleza atemporal
para luego matarte en un reloj de arena.
La tormenta de los corazones inminentes a la pugna
y durante,
se compara con una bomba atómica en Nagasaki.
Así golpea de duro el desconsuelo.
Esa cosa loca llamada amor
es la reserva del que necesita trapos para dormir,
taparse,
en la noche más fría de su vida.
El amor confunde pasión con travesura
y se queja diez años, por el cuerpo inerte en el río.
Esa cosa loca llamada amor
que te suaviza en un día lo que te aprieta en la existencia.
Es demente para mal, porque no sabe otra cosa
que echarte a vivir una epopeya
en un puerto o un poema.