Esa niña pequeña
Con la que solías jugar
Alegremente en tu portal.
Esa niña risueña
Que corriendo se divertía
Contigo, jugando
A las escondidas.
Esa niña que reía
Si tú reías;
Que si llorabas
También lo hacía.
Esa niña que, descubrías
Día a día, cuanto la querías.
¡cuanto cariño había
en esas carcajadas de alegría
cuando, con los brazos abiertos
A esa niña recibías!
Esa niña que ahora tus pupilas
Siguen viendo en mí.
Esa niña que si
Acaricias su cabello
Con tus manos de hombre,
Al control de sus nervios
No responde.
Esa niña que besas en el cuello
Cuando quieres darle una sorpresa.
Que, sin saber cómo,
Al contacto de tus labios
Se eriza de pies a cabeza.
Esa niña que tomas en tus brazos
Y aprietas como antes, en un abrazo;
Sin advertir
En su pecho
El acelerado latir.
Esa niña que algunas veces
Invitas, como antes,
A tu casa.
Que, como una hermana,
Con ella compartes tu cama.
Esa niña que aún ves en mí
Ya es mujer y...
Te ama.
Con la que solías jugar
Alegremente en tu portal.
Esa niña risueña
Que corriendo se divertía
Contigo, jugando
A las escondidas.
Esa niña que reía
Si tú reías;
Que si llorabas
También lo hacía.
Esa niña que, descubrías
Día a día, cuanto la querías.
¡cuanto cariño había
en esas carcajadas de alegría
cuando, con los brazos abiertos
A esa niña recibías!
Esa niña que ahora tus pupilas
Siguen viendo en mí.
Esa niña que si
Acaricias su cabello
Con tus manos de hombre,
Al control de sus nervios
No responde.
Esa niña que besas en el cuello
Cuando quieres darle una sorpresa.
Que, sin saber cómo,
Al contacto de tus labios
Se eriza de pies a cabeza.
Esa niña que tomas en tus brazos
Y aprietas como antes, en un abrazo;
Sin advertir
En su pecho
El acelerado latir.
Esa niña que algunas veces
Invitas, como antes,
A tu casa.
Que, como una hermana,
Con ella compartes tu cama.
Esa niña que aún ves en mí
Ya es mujer y...
Te ama.