José Manuel C. Figueroa
Poeta recién llegado
Esa primera tarde me gusto tu pelo,
Me vi en tus ojos y besé tu boca.
Un suspiro tuyo, cual reto que provoca
El delicioso aliento de tu respirar en celo.
hablaba por nosotros nuestro silencio,
Y el lugar donde lo nuestro dio inicio,
Un hogar fuera de todo juicio,
para nosotros dos, un nuevo comienzo.
Afuera, la gente con sus trastornos,
Distintas historias, todo mundo corría,
Yo estático, solamente tú existías,
amor y pasión en nuestro entorno.
Cinco otoños pasaron, cinco inviernos,
Y en plena primavera, antes del verano,
Mi amor al tuyo tomó de la mano
Para escapar del mundo y perdernos.
Esa primera tarde, cuando mi alma vacía
La llenaste con tu exquisito cariño,
Recostando mi cabeza en tu corpiño
Te entregaste a mi, para siempre mía.
Me vi en tus ojos y besé tu boca.
Un suspiro tuyo, cual reto que provoca
El delicioso aliento de tu respirar en celo.
hablaba por nosotros nuestro silencio,
Y el lugar donde lo nuestro dio inicio,
Un hogar fuera de todo juicio,
para nosotros dos, un nuevo comienzo.
Afuera, la gente con sus trastornos,
Distintas historias, todo mundo corría,
Yo estático, solamente tú existías,
amor y pasión en nuestro entorno.
Cinco otoños pasaron, cinco inviernos,
Y en plena primavera, antes del verano,
Mi amor al tuyo tomó de la mano
Para escapar del mundo y perdernos.
Esa primera tarde, cuando mi alma vacía
La llenaste con tu exquisito cariño,
Recostando mi cabeza en tu corpiño
Te entregaste a mi, para siempre mía.