Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
ESA VENTANA
Ahí está la ventana,
donde solía el invierno tender una red
de nidos arácnidos.
Está cansada al igual que la pared sosteniendo
los mismos retratos al fondo del pasillo
colgados soñolientos.
Más de una vez aromé en ella mi pálida inocencia,
desbaraté a la fuerza
esas ínfimas imágenes de niño travieso.
Es ahora
el lado opuesto
donde mi soledad tiendo al sol
airosa y sublime.
Ahí está la ventana,
donde solía el invierno tender una red
de nidos arácnidos.
Está cansada al igual que la pared sosteniendo
los mismos retratos al fondo del pasillo
colgados soñolientos.
Más de una vez aromé en ella mi pálida inocencia,
desbaraté a la fuerza
esas ínfimas imágenes de niño travieso.
Es ahora
el lado opuesto
donde mi soledad tiendo al sol
airosa y sublime.
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