
Esa voz
Silenciosa noche sin derroche,
encanto sigiloso de la oscuridad,
consigo trae una voz exclamando:
- ¡Ahora estás en letargo!
Pero...
Aquí solo traigo tu armadura,
abollada y oxidada, tan dura
como la valentía, así debe ser tu alma
y de frío metal, etéreo como tu calma,
solo dime:
- ¿ Cuándo te la pondrás nuevamente?.
En el reflexivo momento contesté a esa voz:
- Jamás me la he quitado,
fuertes batallas he dado
ante titanes he luchado;
quizá se quebró pero no se incineró
y con mi espíritu siempre ardió
tu tienes un símbolo pero yo mi ser.
Aquí está el caballero luchador,
sin rendirse, con el escudo y la espada.
Es solo que fundí nueva vestidura,
con una aleación más fuerte y pura;
pero guiada por la razón y el corazón
y así no habrá ningún agujero.
Todavía sigo dialogando con esa voz,
no sé si loco estoy, pero si vivir en el
plano onírico donde tu eres alguien,
prefiero estarlo.
®Carlos Andrés, 03-05-2023®