Esas manos de la seda
cuando con amor las sentía,
siempre me parecía
que unángel me protegía.
Esas manos tenían
la virtud de consolarme,
la solicitud de cuidarme;
el milagro de curarme
y siempre tranquilezarme.
Esas manos admirables
que nunca me castigaron
hace mucho tiempo que no existen
esas manos que recuerdo
en pesares y alegías
son tus manos santas
!Madre mía!
cuando con amor las sentía,
siempre me parecía
que unángel me protegía.
Esas manos tenían
la virtud de consolarme,
la solicitud de cuidarme;
el milagro de curarme
y siempre tranquilezarme.
Esas manos admirables
que nunca me castigaron
hace mucho tiempo que no existen
esas manos que recuerdo
en pesares y alegías
son tus manos santas
!Madre mía!