Sergio66
Maniatico Textual, cazador de atardeceres
Con los ojos hinchados, estriados de vasos rojos como hilachas de sangre coagulada, cual el ala perforada de un vampiro que aletea suavemente haciéndome sentir su abanicar helado, escribo:
Sergio (porque tiemblo de angustia en la intemperie de todos los consuelos, en el éxtasis del propio martirio, en el infame índigo del cielo que me lastima otra vez con su calma triste, temblando como el pecho de una golondrina prisionera que muere en las garras de un felino).
Revisión ortográfica hecha por Liz Barrio, infinitas gracias Liz
ESAS ROSAS QUE OLVIDASTE
La realidad ha venido rodando a mis pies
un vacío implacable me martilla los huesos
y devora inevitable el tiempo en las agujas
en la patina agridulce que dejaron tus besos.
En mis labios retengo el ardor de los tuyos
en la calma dormida de mis paredes tardías
el eco de tus pasos se apagan poco a poco
anunciando el fin de mis pasiones ya vacías.
Las rosas que olvidaste marchitaron sus capullos
y doblaron ya sus cálices en el borde del destino
como artífices desnudos van perdiendo los matices
en un otoño irremediable que resume mi camino.
Y me abrazo a la nada y te busco en los rincones
eres más que el sueño y el tormento de mi vida
cómo decirte que por siempre vives dentro mío
en esa angustia de silencios que mi pecho anida.
Mis labios, como una herida abierta te reclaman
el corazón se me ahoga entre el dolor y la pena
como presa de un pectoral sangriento de condena
apenas late entre estos fríos huesos que te llaman
Ya nada calla el himno de esas rosas desahuciadas
en hojas secas me matan el latir de los recuerdos
de tus besos que revuelan estos trémulos espacios
y me arden en el aire como mariposas incendiadas.
La realidad ha venido rodando a mis pies
un vacío implacable me martilla los huesos
y devora inevitable el tiempo en las agujas
en la patina agridulce que dejaron tus besos.
En mis labios retengo el ardor de los tuyos
en la calma dormida de mis paredes tardías
el eco de tus pasos se apagan poco a poco
anunciando el fin de mis pasiones ya vacías.
Las rosas que olvidaste marchitaron sus capullos
y doblaron ya sus cálices en el borde del destino
como artífices desnudos van perdiendo los matices
en un otoño irremediable que resume mi camino.
Y me abrazo a la nada y te busco en los rincones
eres más que el sueño y el tormento de mi vida
cómo decirte que por siempre vives dentro mío
en esa angustia de silencios que mi pecho anida.
Mis labios, como una herida abierta te reclaman
el corazón se me ahoga entre el dolor y la pena
como presa de un pectoral sangriento de condena
apenas late entre estos fríos huesos que te llaman
Ya nada calla el himno de esas rosas desahuciadas
en hojas secas me matan el latir de los recuerdos
de tus besos que revuelan estos trémulos espacios
y me arden en el aire como mariposas incendiadas.
Sergio (porque tiemblo de angustia en la intemperie de todos los consuelos, en el éxtasis del propio martirio, en el infame índigo del cielo que me lastima otra vez con su calma triste, temblando como el pecho de una golondrina prisionera que muere en las garras de un felino).
Revisión ortográfica hecha por Liz Barrio, infinitas gracias Liz
::....Liz