A la tarde
le parten
los labios de durazno.
El viento es un vidrio frío
en su brazo.
Regueros de pétalos
rojos ha dejado
la tarde que huye,
el corazón apretado.
El viento es una escoba hirsuta
tras su rastro.
La tarde escapa.
...
Nocturno ojo colérico
en el alto cielo.
...
Vaga
culpa
nos va
mojando.
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