Dark Maiden
Poeta recién llegado
Su voz llena mi cabeza, respiro
Y cierro los ojos
Y siento
Y sueño...
Lo veo, lo veo de nuevo
¡Esta allí!
Y siento su maléfica sombra
Posarse sobre mi rostro.
Me ve a los ojos, y yo...
Solo logro distinguir sus dos oscuros
Ojos
Que como remolinos
Pretenden hipnotizarme...
Y me siento devastada
Rendida, vencida.
Totalmente aferrada
A la poca cordura que,
aun poseo;
Observo con odio
y resignación,
a aquel ser
Que me ha obligado
A convivir con él.
Y se acerca lentamente
Y con su mano izquierda
Acaricia mi rostro
Y limpia mis lágrimas...
Toma mi quijada suavemente
Acercando tu rostro al mío;
Siento como sus labios
Se posan, sobre estos
Sedientos
Y en un movimiento más cálido
Que el sexo
Incrusta sus colmillos en mi carne
Y un gemido
De placer y dolor
Es expulsado de
Mi lánguido cuerpo;
Mientras la sangre
Pasea por mis labios
Y pecho
Cayendo de gota
En gota
Por nuestros cuerpos
Casi como un reloj de tiempo.
Última edición: