tomasecardozo
Poeta recién llegado
Escarnio y miseria
Una vez más
vuelve la angustia a tocar
las puertas de mi habitación,
taciturna, señera, desesperada…
Me sorprende cabizbajo
con el rostro entre las manos.
Silenciosa; con un desplante único y vacío;
la duda merodeaba los predios
de la comarca dormida…
Se paseaba entre mis paredes
el escarnio, la miseria.
¡Ay, Quien pudiera!...
Robarle a la locura
esos momentos de estrecha lucidez…
Se desploman los hitos,
se despierta la histeria,
se apretujan la esperanza, los sueños…
La vileza encantada
levanta cómo serpiente,
me mira a los ojos;
exhausta se arrastra
por los tramos del miedo…
Sin esperanza, solloza de temor
Tomás Escala Cardozo
Una vez más
vuelve la angustia a tocar
las puertas de mi habitación,
taciturna, señera, desesperada…
Me sorprende cabizbajo
con el rostro entre las manos.
Silenciosa; con un desplante único y vacío;
la duda merodeaba los predios
de la comarca dormida…
Se paseaba entre mis paredes
el escarnio, la miseria.
¡Ay, Quien pudiera!...
Robarle a la locura
esos momentos de estrecha lucidez…
Se desploman los hitos,
se despierta la histeria,
se apretujan la esperanza, los sueños…
La vileza encantada
levanta cómo serpiente,
me mira a los ojos;
exhausta se arrastra
por los tramos del miedo…
Sin esperanza, solloza de temor
Tomás Escala Cardozo
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