ricardo felipe
Poeta recién llegado
Esclavo de tu corazón,
siempre tan pendiente de ti,
siempre preparando el lugar,
a dónde tú quisieras seguir.
Sabes bien que te quiero a morir,
que tú eres lo que sigue de mí,
lo sublime de la sensación,
de sentir que eres todo de mí.
Siendo niño te enseñé a caminar,
por las noches te apagaba la luz,
te abrazaba en mi plenitud,
te cantaba en la media luz,
tu sonrisa mi felicidad,
tus pasitos eran ilusión,
tú me llenas de emoción.
Por sobre todas tantas cosas,
tú vives siempre en mí,
y aunque pasen muchos años,
para ti siempre estaré,
para darte bendiciones,
siempre, siempre existiré,
y en tus huellas y en las mías,
existirá el amor.
Ricardo Felipe
El último bardo
siempre tan pendiente de ti,
siempre preparando el lugar,
a dónde tú quisieras seguir.
Sabes bien que te quiero a morir,
que tú eres lo que sigue de mí,
lo sublime de la sensación,
de sentir que eres todo de mí.
Siendo niño te enseñé a caminar,
por las noches te apagaba la luz,
te abrazaba en mi plenitud,
te cantaba en la media luz,
tu sonrisa mi felicidad,
tus pasitos eran ilusión,
tú me llenas de emoción.
Por sobre todas tantas cosas,
tú vives siempre en mí,
y aunque pasen muchos años,
para ti siempre estaré,
para darte bendiciones,
siempre, siempre existiré,
y en tus huellas y en las mías,
existirá el amor.
Ricardo Felipe
El último bardo