Esclavo de tus ojos.

Alex.

Poeta recién llegado
Cuando el cielo abrió su luz,
tú ya estabas allá abajo,
entre racimos de flores
iluminando mis pasos;
corriendo por los riachuelos
saltando con pies descalzos,
con esa sonrisa dulce
¡que alegra todo el barranco!
y esa loca carcajada
que sacas, si estás bromeando,
que estremece mis sentidos
y al tomarte de mi mano,
me has entregado al delirio
de mirar tus ojos claros.



No me dejas darte un beso
ni acercarme a tu tejado,
pues desde niña un puñal
en el alma te clavaron
y llenaron en silencio
de arena, de un sucio charco
mutilaron tu confianza,
mi bella, flor de los campos.


Y qué hago: mi princesita,
¡soy de tus ojos esclavo!
como la miel del panal,
de tus besos, de tus labios
Tú, la abeja de mi amor,
la abeja que va volando
ven a mi casa chiquita,
de mi montaña, en mi rancho,
llénalo de tu sonrisa
y la bulla de otros cuatro,
que corran entre potreros,
y jueguen salten bien alto
y así lleguemos a viejos,
de tu dolor:¡ yo me encargo!
abrázame el alma niña,
para mí, ¡sos un milagro!

Alex
 
Sentido y romántico romance nos ofreces en tu amorosa llamada a la amada que deseas colmar de felicidad.

................................
u_1106_33a5ad0.gif
 
Cuando el cielo abrió su luz,
tú ya estabas allá abajo,
entre racimos de flores
iluminando mis pasos;
corriendo por los riachuelos
saltando con pies descalzos,
con esa sonrisa dulce
¡que alegra todo el barranco!
y esa loca carcajada
que sacas, si estás bromeando,
que estremece mis sentidos
y al tomarte de mi mano,
me has entregado al delirio
de mirar tus ojos claros.



No me dejas darte un beso
ni acercarme a tu tejado,
pues desde niña un puñal
en el alma te clavaron
y llenaron en silencio
de arena, de un sucio charco
mutilaron tu confianza,
mi bella, flor de los campos.


Y qué hago: mi princesita,
¡soy de tus ojos esclavo!
como la miel del panal,
de tus besos, de tus labios
Tú, la abeja de mi amor,
la abeja que va volando
ven a mi casa chiquita,
de mi montaña, en mi rancho,
llénalo de tu sonrisa
y la bulla de otros cuatro,
que corran entre potreros,
y jueguen salten bien alto
y así lleguemos a viejos,
de tu dolor:¡ yo me encargo!
abrázame el alma niña,
para mí, ¡sos un milagro!

Alex
Bonitas y emotivas letras para y sobre tu musa . Grato visitar tu espacio , un abrazo y éxitos
 
Cuando el cielo abrió su luz,
tú ya estabas allá abajo,
entre racimos de flores
iluminando mis pasos;
corriendo por los riachuelos
saltando con pies descalzos,
con esa sonrisa dulce
¡que alegra todo el barranco!
y esa loca carcajada
que sacas, si estás bromeando,
que estremece mis sentidos
y al tomarte de mi mano,
me has entregado al delirio
de mirar tus ojos claros.



No me dejas darte un beso
ni acercarme a tu tejado,
pues desde niña un puñal
en el alma te clavaron
y llenaron en silencio
de arena, de un sucio charco
mutilaron tu confianza,
mi bella, flor de los campos.


Y qué hago: mi princesita,
¡soy de tus ojos esclavo!
como la miel del panal,
de tus besos, de tus labios
Tú, la abeja de mi amor,
la abeja que va volando
ven a mi casa chiquita,
de mi montaña, en mi rancho,
llénalo de tu sonrisa
y la bulla de otros cuatro,
que corran entre potreros,
y jueguen salten bien alto
y así lleguemos a viejos,
de tu dolor:¡ yo me encargo!
abrázame el alma niña,
para mí, ¡sos un milagro!

Alex







Dulce. tierno, y romántico versar querido amigo, placer leerte
 
Pues que se cumplan sus deseos compañero... y de la mano con tan delicioso romance. Recuerde que el que la sigue la consigue...
Bello trabajo poético compañero... felicitaciones.
Cordialmente, te saluda:
Así es, compañero Gitano, tenés razón. Gracias por su amable comentario a mi escrito, me alegra que le haya gustado. Fortísimo abrazo.
Alex
 
Cuando el cielo abrió su luz,
tú ya estabas allá abajo,
entre racimos de flores
iluminando mis pasos;
corriendo por los riachuelos
saltando con pies descalzos,
con esa sonrisa dulce
¡que alegra todo el barranco!
y esa loca carcajada
que sacas, si estás bromeando,
que estremece mis sentidos
y al tomarte de mi mano,
me has entregado al delirio
de mirar tus ojos claros.



No me dejas darte un beso
ni acercarme a tu tejado,
pues desde niña un puñal
en el alma te clavaron
y llenaron en silencio
de arena, de un sucio charco
mutilaron tu confianza,
mi bella, flor de los campos.


Y qué hago: mi princesita,
¡soy de tus ojos esclavo!
como la miel del panal,
de tus besos, de tus labios
Tú, la abeja de mi amor,
la abeja que va volando
ven a mi casa chiquita,
de mi montaña, en mi rancho,
llénalo de tu sonrisa
y la bulla de otros cuatro,
que corran entre potreros,
y jueguen salten bien alto
y así lleguemos a viejos,
de tu dolor:¡ yo me encargo!
abrázame el alma niña,
para mí, ¡sos un milagro!

Alex
Que lindo ese poema, Ale!! Es tan hermoso!! Mis aplausos a tu bella pluma. Un abrazo grande.

Feliz cumpleaños!!
Feliz Año nuevo 2020.
Azalea.
 
Última edición por un moderador:
Cuando el cielo abrió su luz,
tú ya estabas allá abajo,
entre racimos de flores
iluminando mis pasos;
corriendo por los riachuelos
saltando con pies descalzos,
con esa sonrisa dulce
¡que alegra todo el barranco!
y esa loca carcajada
que sacas, si estás bromeando,
que estremece mis sentidos
y al tomarte de mi mano,
me has entregado al delirio
de mirar tus ojos claros.



No me dejas darte un beso
ni acercarme a tu tejado,
pues desde niña un puñal
en el alma te clavaron
y llenaron en silencio
de arena, de un sucio charco
mutilaron tu confianza,
mi bella, flor de los campos.


Y qué hago: mi princesita,
¡soy de tus ojos esclavo!
como la miel del panal,
de tus besos, de tus labios
Tú, la abeja de mi amor,
la abeja que va volando
ven a mi casa chiquita,
de mi montaña, en mi rancho,
llénalo de tu sonrisa
y la bulla de otros cuatro,
que corran entre potreros,
y jueguen salten bien alto
y así lleguemos a viejos,
de tu dolor:¡ yo me encargo!
abrázame el alma niña,
para mí, ¡sos un milagro!

Alex
Bellísimo!!!¡¡! Me encantó!!¡ muchas gracias por permitirme ingresar a este portal. Un saludo afectuoso.
Almendra.
 
Este poema merece que le cuelguen una estrellita. Siempre regreso a los poemas hermosos. Es un gusto pasar.
Saludos y aplausos a tu magnífica pluma, poeta.
 
Cuando el cielo abrió su luz,
tú ya estabas allá abajo,
entre racimos de flores
iluminando mis pasos;
corriendo por los riachuelos
saltando con pies descalzos,
con esa sonrisa dulce
¡que alegra todo el barranco!
y esa loca carcajada
que sacas, si estás bromeando,
que estremece mis sentidos
y al tomarte de mi mano,
me has entregado al delirio
de mirar tus ojos claros.



No me dejas darte un beso
ni acercarme a tu tejado,
pues desde niña un puñal
en el alma te clavaron
y llenaron en silencio
de arena, de un sucio charco
mutilaron tu confianza,
mi bella, flor de los campos.


Y qué hago: mi princesita,
¡soy de tus ojos esclavo!
como la miel del panal,
de tus besos, de tus labios
Tú, la abeja de mi amor,
la abeja que va volando
ven a mi casa chiquita,
de mi montaña, en mi rancho,
llénalo de tu sonrisa
y la bulla de otros cuatro,
que corran entre potreros,
y jueguen salten bien alto
y así lleguemos a viejos,
de tu dolor:¡ yo me encargo!
abrázame el alma niña,
para mí, ¡sos un milagro!

Alex
Coincido. romantico poema recorriendo su razon y tintando de promesas su sendero.
Me agradó.
Saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba