manuel flores pinzon
Poeta fiel al portal
Soy ese como ese lunar que llevas en tu mejilla prendado a ti de por vida,
Soy como el aire que respiras siempre tocándote sin sentirte,
Soy esa constelación para siempre eterna en el cielo nocturno,
Así soy ese esclavo total de tu persona.
Prendado a todo lo que signifiques, a todas tus miradas cortantes que me lanzas,
Me miras y me lanzo hacia a ti como quien se lanza desde lo alto de alguna parte buscando la muerte, así caigo siempre a ti,
Siempre escapándome de tu ser pero regresando temeroso.
A veces pienso que sería sin ti? Y no me atrevo siquiera a contestarme,
Si diez veces te dejara otras diez volvería llorando a tus brazos,
Si en una noche no te pienso, todo el día rondaras mis horas,
Tanto vivo prendado a ti que soy tu esclavo sin condición.
Vivo ligado a tu esencia de mujer que remueve todos los profundos sentimientos de mi pecho, estoy condenado a tu nombre hasta secar mi cabeza y dejarlo solo a el, estoy encadenado a tus manos y he de sentirme glorioso de ser tu suplicante.
Como tu ávido esclavo en tus blancas manos de alabastro, encima de ellas
Pongo mi vida que no se cansa de amarte con frenesí,
A tus pies dejo mi ya rendido corazón embriagado por el néctar de tu ser,
A tu belleza magnifica le dejo estos y todos mis versos para siempre hasta que todo acabe y hasta seguir reforzando esta cadena que me tiene a ti esclavizado.
Soy como el aire que respiras siempre tocándote sin sentirte,
Soy esa constelación para siempre eterna en el cielo nocturno,
Así soy ese esclavo total de tu persona.
Prendado a todo lo que signifiques, a todas tus miradas cortantes que me lanzas,
Me miras y me lanzo hacia a ti como quien se lanza desde lo alto de alguna parte buscando la muerte, así caigo siempre a ti,
Siempre escapándome de tu ser pero regresando temeroso.
A veces pienso que sería sin ti? Y no me atrevo siquiera a contestarme,
Si diez veces te dejara otras diez volvería llorando a tus brazos,
Si en una noche no te pienso, todo el día rondaras mis horas,
Tanto vivo prendado a ti que soy tu esclavo sin condición.
Vivo ligado a tu esencia de mujer que remueve todos los profundos sentimientos de mi pecho, estoy condenado a tu nombre hasta secar mi cabeza y dejarlo solo a el, estoy encadenado a tus manos y he de sentirme glorioso de ser tu suplicante.
Como tu ávido esclavo en tus blancas manos de alabastro, encima de ellas
Pongo mi vida que no se cansa de amarte con frenesí,
A tus pies dejo mi ya rendido corazón embriagado por el néctar de tu ser,
A tu belleza magnifica le dejo estos y todos mis versos para siempre hasta que todo acabe y hasta seguir reforzando esta cadena que me tiene a ti esclavizado.