IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Latidos minúsculos,
enmudecidos en un instante,
porque la vida son parpadeos fugaces,
de los cuales,
aquellos últimos,
en sus vivencias ardientes,
son, arrepentimiento esclarecedor,
iluminamos con nuestra sangre,
a un mundo coagulado de culpa,
responsabilizamos a cada mota,
que juguetea con las cenizas del futuro,
seremos libro de certezas,
desgarradas,
desterradas,
nos arrastraremos
sobre el suelo profundo
de nuestros pecados más temidos,
y asimilaremos engullendo,
la pena que marca nuestra mayor desolación,
la pena de siempre haber sido escombro.
enmudecidos en un instante,
porque la vida son parpadeos fugaces,
de los cuales,
aquellos últimos,
en sus vivencias ardientes,
son, arrepentimiento esclarecedor,
iluminamos con nuestra sangre,
a un mundo coagulado de culpa,
responsabilizamos a cada mota,
que juguetea con las cenizas del futuro,
seremos libro de certezas,
desgarradas,
desterradas,
nos arrastraremos
sobre el suelo profundo
de nuestros pecados más temidos,
y asimilaremos engullendo,
la pena que marca nuestra mayor desolación,
la pena de siempre haber sido escombro.