Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tic, tac, tic, tac, esta mañana no hay nada seguro
ni el vellocino de oro quiso conmigo,
y ahora que pienso en el amor, soy inmaduro,
un caso efímero desde que sueño contigo.
Ves, la tardanza de un recuerdo es ingrato,
las nubes se apagan de dos en dos,
el amor eterno dura solamente un rato
y no lo calma nada, es un ataque de tos.
Hice fiesta cuando nadie quería
venir a hablar de futbol y por prueba y error
hice un boceto desnudo de mi galantería
y me dieron tres premios dudosos de horror.
Nadie, nadie quiso cancelar honorarios
y me fui directo al bote, mi amor,
por vender tus besos en fraccionarios
y provocar un incendio mayor.
Benditos los placeres que quedaron de ayer
regados en escondites y en penumbras,
ayer contigo erizabas mi piel, ¡qué placer!
mis besos antes de ti eran catacumbas.
Y seguí la fiesta hasta conocernos,
ser novios, pareja y amantes,
que no dejen nuestros ojos de vernos
como dos fogatas llameantes.
ni el vellocino de oro quiso conmigo,
y ahora que pienso en el amor, soy inmaduro,
un caso efímero desde que sueño contigo.
Ves, la tardanza de un recuerdo es ingrato,
las nubes se apagan de dos en dos,
el amor eterno dura solamente un rato
y no lo calma nada, es un ataque de tos.
Hice fiesta cuando nadie quería
venir a hablar de futbol y por prueba y error
hice un boceto desnudo de mi galantería
y me dieron tres premios dudosos de horror.
Nadie, nadie quiso cancelar honorarios
y me fui directo al bote, mi amor,
por vender tus besos en fraccionarios
y provocar un incendio mayor.
Benditos los placeres que quedaron de ayer
regados en escondites y en penumbras,
ayer contigo erizabas mi piel, ¡qué placer!
mis besos antes de ti eran catacumbas.
Y seguí la fiesta hasta conocernos,
ser novios, pareja y amantes,
que no dejen nuestros ojos de vernos
como dos fogatas llameantes.