Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Miré con mis ojos sedientos
de luna y piel,
sentí un silencio de flores
sin miedo a volar,
pensé en un río con alas
que nunca lloró,
le hablé de la mar lejana
y de mis manos sin sal,
me besó en la frente
y nació una montaña,
le escribí mañanas
y despertó el viento,
jamás su primavera
durmió desnuda
ni la lluvia
cerró mi puerta,
tampoco los años
en nuestros brazos
acabaron con nosotros.
de luna y piel,
sentí un silencio de flores
sin miedo a volar,
pensé en un río con alas
que nunca lloró,
le hablé de la mar lejana
y de mis manos sin sal,
me besó en la frente
y nació una montaña,
le escribí mañanas
y despertó el viento,
jamás su primavera
durmió desnuda
ni la lluvia
cerró mi puerta,
tampoco los años
en nuestros brazos
acabaron con nosotros.
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