Escribo tu nombre con mis ojos,
tu sonrisa se aparece en mi camino,
en la oscuridad de la noche,
en el café matutino.
En el espejo de la ducha
los vapores juegan conmigo,
se deshacen, se transforman, me hipnotizan;
juegan a dibujar tu sonrisa
Veo tu imagen tan lejos
y escribo mi nombre a tu lado
recordandonos juntos entre la gente;
añorando recuerdos del pasado
Te escucho mientras me visto
en mi oido tus palabras extasiadas
veo perplejo como mi día
se planea en torno a tu silueta sagrada
Te escribo mientras pienso
los versos se me caen del bolsillo
veo tu rostro entre cuentos
hasta en el humo de un cigarrillo
En la escalera que tropiezo
en el cartel de la micro
al escuchar en la radio de pronto
un nombre que suene parecido
Al recordar la probabilidad
de cruzarme en la calle contigo
1 entre millones es demasiado
para que mi corazón esté tranquilo,
Y me diga no, detente
No la encontrarás de improviso
pues sabes bien en tu mente
Dónde está, dónde va y de dónde vino.
Y así es como apareces
sin sobresaltos ni contratiempos
Se vuelven reales mis esperas
Ahora puedo caminar más lento
Y cruzarme de pronto en la calle
con la mujer de mi pensamiento;
me miras, me saludas, no hay sorpresas;
es parte del plan, es parte del secreto.
tu sonrisa se aparece en mi camino,
en la oscuridad de la noche,
en el café matutino.
En el espejo de la ducha
los vapores juegan conmigo,
se deshacen, se transforman, me hipnotizan;
juegan a dibujar tu sonrisa
Veo tu imagen tan lejos
y escribo mi nombre a tu lado
recordandonos juntos entre la gente;
añorando recuerdos del pasado
Te escucho mientras me visto
en mi oido tus palabras extasiadas
veo perplejo como mi día
se planea en torno a tu silueta sagrada
Te escribo mientras pienso
los versos se me caen del bolsillo
veo tu rostro entre cuentos
hasta en el humo de un cigarrillo
En la escalera que tropiezo
en el cartel de la micro
al escuchar en la radio de pronto
un nombre que suene parecido
Al recordar la probabilidad
de cruzarme en la calle contigo
1 entre millones es demasiado
para que mi corazón esté tranquilo,
Y me diga no, detente
No la encontrarás de improviso
pues sabes bien en tu mente
Dónde está, dónde va y de dónde vino.
Y así es como apareces
sin sobresaltos ni contratiempos
Se vuelven reales mis esperas
Ahora puedo caminar más lento
Y cruzarme de pronto en la calle
con la mujer de mi pensamiento;
me miras, me saludas, no hay sorpresas;
es parte del plan, es parte del secreto.
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