calygo
Poeta recién llegado
Esta gran ciudad que silencia a gritos
acompaña el momento de pensar,
medito sobre todos los escritos
que a tus manos han podido llegar.
Recuerdos de aquel escrito primero
que nombré: Quién lo pudo adivinar,
soy yo quien responde siendo sincero
que sólo contigo pude soñar.
Han transcurrido ya más de cuatro años
desde que me aventuré a relatar,
la historia de un amor que no hace daño
a dos seres que no dejan de amar.
Tú preguntas con enorme cariño
si en esta historia existirá un final,
cuéntame tú si el amor de este niño
tiene su final en tu Neverland.
En nuestro propio círculo vicioso
continuamente hay vida que vivir,
siempre perfecto, curador y hermoso
el cual nunca dejará de existir.
Me atrevo a escribirte nuevamente,
mi incondicional musa inspiradora,
este es el escrito número veinte
para la mujer que en mis sueños mora.
acompaña el momento de pensar,
medito sobre todos los escritos
que a tus manos han podido llegar.
Recuerdos de aquel escrito primero
que nombré: Quién lo pudo adivinar,
soy yo quien responde siendo sincero
que sólo contigo pude soñar.
Han transcurrido ya más de cuatro años
desde que me aventuré a relatar,
la historia de un amor que no hace daño
a dos seres que no dejan de amar.
Tú preguntas con enorme cariño
si en esta historia existirá un final,
cuéntame tú si el amor de este niño
tiene su final en tu Neverland.
En nuestro propio círculo vicioso
continuamente hay vida que vivir,
siempre perfecto, curador y hermoso
el cual nunca dejará de existir.
Me atrevo a escribirte nuevamente,
mi incondicional musa inspiradora,
este es el escrito número veinte
para la mujer que en mis sueños mora.