Alessandro Fiuret
Poeta recién llegado
Un reflejo tenue me permite divisar un rostro en mi escritorio,
Lo toco y está áspero,
Tiene una barba hirsuta que se extiende hacia abajo
Y sus labios secos soportan el metal caliente de un sorbete.
Sobre el escritorio hay un papel rugoso,
Doblado en muchas partes,
Contiene las experiencias de un día de enero del año pasado.
Estoy solo
La música es viva y los pensamientos duelen por cada movimiento,
La conciencia llama desde lo profundo,
Y hace eco el ruido del desgano.
En mi escritorio puedo ver muchas cosas,
Lo puedo ver todo, como no puedo ver nada.
Miro hacia abajo y allí está el reflejo tenue,
Me mira y yo le miro.
Lo toco y está áspero,
Tiene una barba hirsuta que se extiende hacia abajo
Y sus labios secos soportan el metal caliente de un sorbete.
Sobre el escritorio hay un papel rugoso,
Doblado en muchas partes,
Contiene las experiencias de un día de enero del año pasado.
Estoy solo
La música es viva y los pensamientos duelen por cada movimiento,
La conciencia llama desde lo profundo,
Y hace eco el ruido del desgano.
En mi escritorio puedo ver muchas cosas,
Lo puedo ver todo, como no puedo ver nada.
Miro hacia abajo y allí está el reflejo tenue,
Me mira y yo le miro.