ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ese Beso
Camina tu silencio hacia mi aliento
al tiempo que me acerco sin palabras
centímetros, milímetros, contacto
y nos (des) confunde el beso
sin apuro en el instante de la calma
que se instaló desde la nada
en la hora pico de la vida.
Luego los días, el tiempo,
distancias y partidas...
quien sabe que más, ya no me es claro...
hoy que vestida de ternura esta nostalgia
ve acariciar por la tarde este recuerdo .
Migraron golondrinas ¿cuántas veces?
sujetas siempre al cambio de estación
fingiéndose libres, carceleras de mis años.
Ese beso no, ese beso tiene autonomía
y es dueño de sus noches y sus soles:
tanto regresa cuando quiere
como que cuando quiso se ha marchado
dejando siempre expresa negativa
a la hace tiempo reiterada indicación
que yo le he dado, le he ordenado,
le he sugerido, le he pedido, le he implorado
(hasta la resignación que hoy me serena)
de abandonar el país de los recuerdos,
de hacerse olvido, hacerme olvido...
Camina tu silencio hacia mi aliento
al tiempo que me acerco sin palabras
centímetros, milímetros, contacto
y nos (des) confunde el beso
sin apuro en el instante de la calma
que se instaló desde la nada
en la hora pico de la vida.
Luego los días, el tiempo,
distancias y partidas...
quien sabe que más, ya no me es claro...
hoy que vestida de ternura esta nostalgia
ve acariciar por la tarde este recuerdo .
Migraron golondrinas ¿cuántas veces?
sujetas siempre al cambio de estación
fingiéndose libres, carceleras de mis años.
Ese beso no, ese beso tiene autonomía
y es dueño de sus noches y sus soles:
tanto regresa cuando quiere
como que cuando quiso se ha marchado
dejando siempre expresa negativa
a la hace tiempo reiterada indicación
que yo le he dado, le he ordenado,
le he sugerido, le he pedido, le he implorado
(hasta la resignación que hoy me serena)
de abandonar el país de los recuerdos,
de hacerse olvido, hacerme olvido...