cesar ruiz
Poeta recién llegado
ese mar tan lejos
que gemir parece,
parece tan triste
que en sus grandes ojos
azules y verdes,
lleva en sus espumas
los tiernos matices
y los muertos riscos
esculpen sus dientes.
ese mar tan cerca
de vaiven sereno,
aveces tan cerca, y,
aveces tan lejos.
las ondas enredan
sus negros secretos,
y enredan tambien
los peñascos tremulos.
ese mar azul, a veces parece,
porque con la noche
de negro se torna.
no se si pensar
si es un mar celeste,
o es un gran abismo
cubierto de sombras,
que hasta los amantes,
cual mas, enloquecen,
se entregan y escapan
con almas monotonas.
ese mar tan grande,
que ni con mis ojos
alcanza sus limites
de este hasta oeste.
sigiloso y quieto,
inquieto y fogozo,
jugueton, travieso
y asesino imverbe.
pobrecito mar
golpeado por vientos,
que arrasa sin pena
su espuma de muerte.
que gemir parece,
parece tan triste
que en sus grandes ojos
azules y verdes,
lleva en sus espumas
los tiernos matices
y los muertos riscos
esculpen sus dientes.
ese mar tan cerca
de vaiven sereno,
aveces tan cerca, y,
aveces tan lejos.
las ondas enredan
sus negros secretos,
y enredan tambien
los peñascos tremulos.
ese mar azul, a veces parece,
porque con la noche
de negro se torna.
no se si pensar
si es un mar celeste,
o es un gran abismo
cubierto de sombras,
que hasta los amantes,
cual mas, enloquecen,
se entregan y escapan
con almas monotonas.
ese mar tan grande,
que ni con mis ojos
alcanza sus limites
de este hasta oeste.
sigiloso y quieto,
inquieto y fogozo,
jugueton, travieso
y asesino imverbe.
pobrecito mar
golpeado por vientos,
que arrasa sin pena
su espuma de muerte.