Nikita Kunzita
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se escapa fugitivo un te amo,
asaltando por sorpresa al oído,
abriendo los ojos de par en par,
tres segundos se hacen eterno
en lo que el corazón digiere las palabras
...y tú me abrazas.
Y quién puede respirar a cuatro tiempos,
más dos tiempo entre inhalación y exhalación,
cuando se acelera el pulso y los impulsos?
Quién puede respirar con tranquilidad y comportarse,
cuando se eleva la temperatura del cuerpo,
que hierve aún teniendo la piel desnuda?
Y que deliciosa sensación se siente,
navegar entre placeres y amor,
entre saliva y sudores,
entre caricias y apretones,
sin miedo a sentir, sin miedo a la entrega.
Y solo queda decir un yo también te amo
y perderse en las pupilas de unos ojos
locamente enamorados.
asaltando por sorpresa al oído,
abriendo los ojos de par en par,
tres segundos se hacen eterno
en lo que el corazón digiere las palabras
...y tú me abrazas.
Y quién puede respirar a cuatro tiempos,
más dos tiempo entre inhalación y exhalación,
cuando se acelera el pulso y los impulsos?
Quién puede respirar con tranquilidad y comportarse,
cuando se eleva la temperatura del cuerpo,
que hierve aún teniendo la piel desnuda?
Y que deliciosa sensación se siente,
navegar entre placeres y amor,
entre saliva y sudores,
entre caricias y apretones,
sin miedo a sentir, sin miedo a la entrega.
Y solo queda decir un yo también te amo
y perderse en las pupilas de unos ojos
locamente enamorados.