alfredo ajo gonzalez
Poeta fiel al portal
No sabía que te quería tanto,
no sabía que te iba a inspirar
oliendo tus más íntimos adentros,
no sabía hasta que punto eras mía.
De ti me vestía, de tu dolor,
cuando te creí perdida, resulta
que es cuando amanecía en nuestro vagón,
resulta que nuestra casa es la ruta
de ese tren que alguien nos dibujó.
Ese tren de un pasar amaneciendo,
sin ningún escenario definido,
entre las luces del alba corriendo
con nuestro amor dentro, definitivo.
A ese tren nos subieron a los dos,
dos billetes para una estación.
no sabía que te iba a inspirar
oliendo tus más íntimos adentros,
no sabía hasta que punto eras mía.
De ti me vestía, de tu dolor,
cuando te creí perdida, resulta
que es cuando amanecía en nuestro vagón,
resulta que nuestra casa es la ruta
de ese tren que alguien nos dibujó.
Ese tren de un pasar amaneciendo,
sin ningún escenario definido,
entre las luces del alba corriendo
con nuestro amor dentro, definitivo.
A ese tren nos subieron a los dos,
dos billetes para una estación.
Última edición: