Edgar Márquez
Poeta recién llegado
Nombre de piedra preciosa
brillo incandescente en la mirada
mujer que tristeza derroca
en su sonrisa que confunde y no engaña
Su piel blanca tan perfecta
sin rasguño o tacto de su entrega
iluminación que se destella
en la energía de su existencia
Sus manos suaves de seda
que solo adornan con el aire
clase de gran princesa
sin efectos que la acompañen
Cabellos de fuego
luces de calor sofocante
derriten el invierno
en su encanto inalcanzable
Leyendas de su ser
como diosa sin lamento
es aquella mujer
que su vida es un misterio
Pues ella no fluye dolor
derrama las sonrisas
solo le da vida y color
al color y a la vida
Va explotando los pensares
va viajando hasta tocar el alma
entre montañas y profundos mares
se dicta la belleza que en su nombre lleva clavada
Ella es Esmeralda
aquella dama fina y transparente
que en su verde color de esperanza
alcanza las alturas y los lugares inconscientes
Ella es Esmeralda… quien retiene los encantos de ese extraño diamante.
brillo incandescente en la mirada
mujer que tristeza derroca
en su sonrisa que confunde y no engaña
Su piel blanca tan perfecta
sin rasguño o tacto de su entrega
iluminación que se destella
en la energía de su existencia
Sus manos suaves de seda
que solo adornan con el aire
clase de gran princesa
sin efectos que la acompañen
Cabellos de fuego
luces de calor sofocante
derriten el invierno
en su encanto inalcanzable
Leyendas de su ser
como diosa sin lamento
es aquella mujer
que su vida es un misterio
Pues ella no fluye dolor
derrama las sonrisas
solo le da vida y color
al color y a la vida
Va explotando los pensares
va viajando hasta tocar el alma
entre montañas y profundos mares
se dicta la belleza que en su nombre lleva clavada
Ella es Esmeralda
aquella dama fina y transparente
que en su verde color de esperanza
alcanza las alturas y los lugares inconscientes
Ella es Esmeralda… quien retiene los encantos de ese extraño diamante.
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