Son vagos los recuerdos
pero imprudentes, al ocaso
del sentido de tu ida.
Sin colores los colores
arrepentidos, como rosas
cabalgan tu perfume.
Esas flores, que en tu rostro
perdidas, se perdían
esas flores
todas
que no di.
Inmortales
estupendos desafiantes
¡Que mire! Me gritan
Que adelante no se muere
que se vive con nobleza
y que
no me alcanzan, ni me tapan
no me muerden, ni me raspan
porque saben, por mi sangre
que esclavo
nunca fui.
Y enrollados, se contentan
tibios casi fríos
castigados por la duda
de no haberme
abandonado.
pero imprudentes, al ocaso
del sentido de tu ida.
Sin colores los colores
arrepentidos, como rosas
cabalgan tu perfume.
Esas flores, que en tu rostro
perdidas, se perdían
esas flores
todas
que no di.
Inmortales
estupendos desafiantes
¡Que mire! Me gritan
Que adelante no se muere
que se vive con nobleza
y que
no me alcanzan, ni me tapan
no me muerden, ni me raspan
porque saben, por mi sangre
que esclavo
nunca fui.
Y enrollados, se contentan
tibios casi fríos
castigados por la duda
de no haberme
abandonado.