ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
Eres agua de manantial para mi sed desierta
eres Musa de aire, mujer, arte y poesía
luz para mis noches y mis días.
Apareces de la nada…entre sombras
en una flor…en la alborada
en los brotes de un capullo.
Eres en mi llama, fuego que aviva
arteria que palpita
estás en mí, convencido…
vencido por ti por tu diestra
por tu mejilla izquierda.
Estas en mis tardes... en mis noches
solamente puedo ser para ti,
tan solo tuyo.
Vamos juntos a romper este silencio
que se quiebra como hojarasca
cuando escucho ese andar …por los pasillos
esa trepidación de aire cuando te escucho
susurrándome quietamente al oído,
no rompamos la tregua
hasta que el sol amanezca.
Tienes ese encanto propio de mujer
labios, ojos, manos y piel.
Por tus cabellos sube la nube al cielo
en tus parpados anida…
el resplandor de un lucero.
Eres primicia en la alborada
fragor exaltado antes del diluvio
y después del estío,
batir de alas, miradas de ángel
labios mojados de rocío como rosas,
quiero dejarte dormida en la distancia
en la mínima estreches entre los labios
mi bien amada…mi sueño dormido.
Tienes esa sonrisa que abre la brecha
la vereda que me lleva a tu destino.
Tómame, hazme lo que la hoja al rio
mi luna de amapolas
llévame por donde quieras
sumérgeme a lo profundo
ahí nos amaremos…
y ese será nuestro mundo
será nuestro amor…a solas.
Robarle minutos al tiempo
para tener un momento contigo
que se haga eterno deshaciendo huellas
y seamos parte de ese espacio
donde no transcurre el tiempo.
Geber Humberto Pérez Ulín.
eres Musa de aire, mujer, arte y poesía
luz para mis noches y mis días.
Apareces de la nada…entre sombras
en una flor…en la alborada
en los brotes de un capullo.
Eres en mi llama, fuego que aviva
arteria que palpita
estás en mí, convencido…
vencido por ti por tu diestra
por tu mejilla izquierda.
Estas en mis tardes... en mis noches
solamente puedo ser para ti,
tan solo tuyo.
Vamos juntos a romper este silencio
que se quiebra como hojarasca
cuando escucho ese andar …por los pasillos
esa trepidación de aire cuando te escucho
susurrándome quietamente al oído,
no rompamos la tregua
hasta que el sol amanezca.
Tienes ese encanto propio de mujer
labios, ojos, manos y piel.
Por tus cabellos sube la nube al cielo
en tus parpados anida…
el resplandor de un lucero.
Eres primicia en la alborada
fragor exaltado antes del diluvio
y después del estío,
batir de alas, miradas de ángel
labios mojados de rocío como rosas,
quiero dejarte dormida en la distancia
en la mínima estreches entre los labios
mi bien amada…mi sueño dormido.
Tienes esa sonrisa que abre la brecha
la vereda que me lleva a tu destino.
Tómame, hazme lo que la hoja al rio
mi luna de amapolas
llévame por donde quieras
sumérgeme a lo profundo
ahí nos amaremos…
y ese será nuestro mundo
será nuestro amor…a solas.
Robarle minutos al tiempo
para tener un momento contigo
que se haga eterno deshaciendo huellas
y seamos parte de ese espacio
donde no transcurre el tiempo.
Geber Humberto Pérez Ulín.