Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mientras en redomas practicabas ritos
escrúpulos del amor fecundaban aromas.
Allí, detrás de cien y más objetos,
escondías ausencias y tu fina piel tripartita.
Tu ser desalentado enumeraba abismos,
vivir era aferrarse a sólidas cadenas del pasado
que envuelven con sigilo silencios de amapolas
y enredan los recuerdos en días de festejos.
Dispuesta a jugarte en cada entrega, pasabas
espejos vacilantes, temores y presagios presentías
de nuestro amor límpido puro todavía.
Memoro de tus manos retazos de las noches
del amor fiel, sólido absoluto, tan sincero;
dibujando tus mañas y desvíos a cada paso
dejé fragmentos y de copias...una por lado.
No implores el mínimo perdón amada mía,
pues tampoco yo puedo continuar tus pasos,
nadie sabe lo que tuve que dar en un solo día,
ni sabe los tumultos de mi corazón destrozado.
escrúpulos del amor fecundaban aromas.
Allí, detrás de cien y más objetos,
escondías ausencias y tu fina piel tripartita.
Tu ser desalentado enumeraba abismos,
vivir era aferrarse a sólidas cadenas del pasado
que envuelven con sigilo silencios de amapolas
y enredan los recuerdos en días de festejos.
Dispuesta a jugarte en cada entrega, pasabas
espejos vacilantes, temores y presagios presentías
de nuestro amor límpido puro todavía.
Memoro de tus manos retazos de las noches
del amor fiel, sólido absoluto, tan sincero;
dibujando tus mañas y desvíos a cada paso
dejé fragmentos y de copias...una por lado.
No implores el mínimo perdón amada mía,
pues tampoco yo puedo continuar tus pasos,
nadie sabe lo que tuve que dar en un solo día,
ni sabe los tumultos de mi corazón destrozado.
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