David Martinez Vilches
Amigo de la Poesía Clásica
De la ventana abierta se internaba
una pequeña raya de blancura
que iba rozando leve tu figura,
mientras la soledad rumoreaba.
La luz tu bella espalda iluminaba
y creaba contrastes con la oscura
habitación silente, y su textura
entre las sábanas de candor jugaba.
¡Oh, bella espalda, pétalo sencillo
para rozarlo cuidadosamente!
¡Oh, perfecto, sutil y tenue brillo!
¿De quién es esa espalda? Bellamente
se ondula entre las mantas cual ovillo
en la noche de luna reluciente.
una pequeña raya de blancura
que iba rozando leve tu figura,
mientras la soledad rumoreaba.
La luz tu bella espalda iluminaba
y creaba contrastes con la oscura
habitación silente, y su textura
entre las sábanas de candor jugaba.
¡Oh, bella espalda, pétalo sencillo
para rozarlo cuidadosamente!
¡Oh, perfecto, sutil y tenue brillo!
¿De quién es esa espalda? Bellamente
se ondula entre las mantas cual ovillo
en la noche de luna reluciente.