España que te has quedado triste
porque te han robado el sueño
y todo lo que no se compra
se ha cambiado por dinero.
Vinieron los hombres
a tus fronteras con ganas de utopía
con barcas incrustadas
en las playas de tus besos.
Pero míralos, ya se van,
en el caballo del tiempo
y en los rumbos de tu cuerpo
ya se exílian.
Los invisibles átomos del viento
en derredor se expanden por los ríos.
Oigo volar olas de ideales
que todavía no se han corrompido.
En mi anarquista reino
te veo desde la buhardilla
roja y amarilla
encerrada en la bandera.
España misteriosa y de arcilla
tan llena de arte y envidia
eres como la niña caprichosa,
eres el amor lleno de manías.
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