danie
solo un pensamiento...
Triste neblina diurna del difunto
que mi mente acongoja con tormento,
mártir que vitupera en su barrunto
que inflige con su sombra y su lamento.
Semblante catatónico y nefasto
sobre mi remembranza y su impotencia
postrada por el plúmbeo de un balasto
que traslada un sudario de demencia.
Deambula su presencia en los pasillos
de la noche y el silencio venenoso,
rasgándome al dormir con sus colmillos
envueltos en mi claustro belicoso.
Celaje de un pasado que me abruma
y mi lecho con sangre ruin perfuma...